RACIONALISMO s XVII
Contexto histórico S. XVII. En arte es el siglo de BARROCO
Pintores como Bernini, Caravaggio, Velázquez (las meninas),
Zurbarán, Rembrandt (el fondo es oscuro y las figuras son realistas y las que
iluminan la escena). Música: Francisco Correa de Arauxo: 1884-1654: musica espitual, religiosa:
https://youtu.be/OEKAmNzatIU?list=PLgUDJQUxv4hwLSEIp5Fd-hB6ESU1ABeYw
). Literatura: Quevedo, Góngora,
Baltasar Gracián, Calderón de la Barca (La vida es sueño). Figuras religiosas: Ignacio de Loyola (fundador de los
Jesuitas). En arquitectura la plaza mayor de Madrid, del siglo XVII.
Fue un siglo de guerras y pestes que
desolaron Europa. La literatura barroca del XVII refleja un concepto de la vida
negativo, pesimista, en el que existe una distorsión que aleja las apariencias
de la realidad, desarrolla una mentalidad escéptica, de desengaño. La vida
aparece reflejada como algo fugaz y breve, donde todo cambia y se nos escapa.
Vivir es estar muriendo. Se trasmite el desengaño ante las pretensiones humanas
y desarrolla la voluntad de refugiarse en una actitud moralizadora. En la obra
de Calderón de la Barca, La vida es sueño, se insinúa la reflexión cartesiana
que plantea la duda de si lo que nos parece que estamos viviendo es en realidad
un sueño o si, realmente, estamos despiertos.
CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA
RACIONALISTA:
- La razón sustituye al
dogma de la fe y la revelación divina teológica. La razón se convierte en el
fundamento sobre el que se tienen que reconstruir la nueva visión y teorías sobre
el mundo (naturaleza y relaciones sociales –concepto de estado-).
- En el racionalismo
del siglo XVII, la razón tiene un carácter autónomo, la razón individual (que
coincide con la universal) es capaz por sí misma de juzgar y reconocer lo
verdadero y lo falso, lo conveniente o bueno de lo inconveniente o malo.
- Se funda en la Razón el uso de la libertad, a fin de que
el uso racional de ésta haga posible alcanzar la felicidad y la perfección
humana. La libertad es, pues, no la indiferencia ni la arbitrariedad, sino el
sometimiento positivo de la voluntad al entendimiento o razón.
- Se desarrolla una visión mecanicista (atomista) y
matemática de la estructura de la realidad. Se cree que es posible deducir el
sistema de conocimiento del mundo a partir de ciertas ideas y principios
evidentes y primeros, desarrollando una cadena de deducciones derivadas de las
ideas evidentes. Unas deducciones que poseen un carácter necesario. Se piensa
que el ámbito del pensamiento se corresponde con el de la realidad. Se
desarrolla un menos precio de la experiencia como fuente de conocimiento del
mundo.
- Desarrollo de las monarquías absolutas y del nuevo
concepto de estado con fundamentos racionales, no teológicos.
- Definición de racionalismo: corriente filosófica
del s. XVII a la que pertenecen Descartes, Leibniz, Espinoza y Malebranche, que sostiene todos nuestros conocimientos válidos y
verdaderos acerca de la realidad proceden no de los sentidos, sino de la razón, del entendimiento, ya
que son construidos deductivamente a partir de ciertas ideas y principios
evidentes innatos. Así, pues, el ideal y método de la ciencia moderna con el
que se identifica el racionalismo es el de un sistema deductivo en el que las leyes se deducen a partir de ciertos principios y conceptos
básicos que provienen de la reflexión racional y no de la experiencia de los
sentidos (Teoría innatista).
- El racionalismo contiene los dos rasgos esenciales
que caracterizan la modernidad. Uno, la autonomía de la razón, que implica que la razón es el principio y el tribunal
supremo a quien corresponde juzgar lo verdadero y lo conveniente, tanto en el
ámbito del conocimiento teórico como en el ámbito de la actividad moral y
política. Y, otro, presencia de la ciencia moderna, de su metodología, especialmente de las matemáticas, que
se convierten el ideal del saber claro, seguro y fecundo. Empezando con el
racionalismo del siglo XVII la modernidad va a extenderse con la Ilustración a
través de esos dos principios básicos: autonomía de la razón y presencia de la
ciencia moderna.
Algunas de las obras de Descartes: Discurso del método, Reglas para la dirección de la mente, Meditaciones metafísicas, Las pasiones de la mente, Los principios de la filosofía.
- Descartes (1596-1650)
I. Unidad de la razón y del método:
I - La
unidad del saber y la razón.
Para Renato Descartes las
diversas ciencias son expresión de la misma sabiduría humana, que es una forma
de saber única, porque considera que la razón humana es única. Los seres humanos contamos con un mismo tipo de razón para
conocer la verdad y lo que es correcto o incorrecto.
II - La
estructura de la razón y el método.
La estructura y funcionamiento de
esa razón única consiste en dos pasos o modos de conocimiento: la
intuición y la deducción. La intuición es una capacidad
natural de los seres humanos para captar inmediatamente, de forma clara y
evidente, conceptos simples que surgen de la razón misma, sin que den lugar
a ninguna duda o error. Todo conocimiento intelectual surge de la intuición. La deducción es la capacidad de
conexión que la mente desarrolla entre los conceptos básicos que surgen de la
intuición, que dan lugar a razonamientos.
- La dinámica interna del
pensamiento consiste en intuición y deducción y debe someterse a un doble
proceso, en primer lugar, de análisis, hasta llegar a
elementos simples; en segundo lugar, un proceso de síntesis, de
reconstrucción deductiva de lo complejo a partir de lo simple. Esta forma de
proceder es la técnica propia del método de la razón. Y, de acuerdo a
Descartes, este método sólo se había usado en su tiempo en las matemáticas.
III - La
duda metódica y la primera verdad: “pienso, luego existo”
Para Descartes, la razón
(entendimiento) ha de encontrar en sí misma las verdades fundamentales a partir
de las cuales sea posible deducir todos los conocimientos que manejamos. Las
verdades fundamentales son el punto de partida y tienen que ser absolutamente
ciertas, sin que sea posible dudar nada sobre ellas. Ese es el
fundamento de todo el conocimiento. Por tanto, el primer paso del método
consiste en eliminar todo aquello que se pueda dudar, esto es la
duda metódica, es una exigencia del método en su momento analítico.
En su proceso de duda metódica Descartes da tres pasos generales en la duda
metódica: primero, señala que hay
que dudar de los conocimientos que son fruto de los sentidos (palo en el
agua, alucinaciones, perspectiva, etc.). Segundo, Descartes señala la
imposibilidad de distinguir la vigilia del sueño, no tenemos certeza absoluta
de en qué situación estamos, nos puede hacer dudar de la existencia de las
cosas y del mundo, pero no de verdades como las matemáticas, que soñando o no
son las mismas. Pero, aún señala un tercer motivo más radical de
duda: tal vez exista algún espíritu maligno muy poderoso que me engaña o, tal
vez mi entendimiento es de tal naturaleza que se equivoca necesariamente cuando
creo captar la verdad.
- La primera verdad y el criterio.
Todas dudas parecen empujarnos al
escepticismo, pero finalmente Descartes encontró una verdad absoluta: la
existencia del propio sujeto que piensa y duda. “Puedo dudar de todo menos de
que dudo”. Descartes lo expresó con la frase famosa: “pienso, luego existo”.
La
existencia como sujeto pensante no es sólo la primera verdad, es también el
prototipo (modelo) de toda verdad y de toda certeza.
Así establece su criterio de verdad señalando que todo cuanto perciba con igual
claridad y distinción será verdadero y, por tanto, podrá afirmarse con total
certeza.
IV -Las ideas, como objeto de pensamiento.
Una vez que Descartes presenta
como verdad indudable la existencia del sujeto que piensa “el yo”, el problema que se le plantea es ¿cómo demostrar la
existencia de una realidad extramental, exterior al pensamiento? Según su
método deductivo, sólo puede deducir la existencia de la realidad a partir de
la existencia del pensamiento. Y, puesto que el “yo pienso” es la primera
verdad, del “yo pienso” se deben extraer todos nuestros conocimientos.
Hasta ahora Descartes ha
localizado tres elementos que le ayudan a reconocer la realidad: uno, el pensamiento como
actividad de pensar; otro, las
ideas que pienso con mi pensamiento. Y, finalmente, el yo que piensa. La
filosofía de Descartes presenta el concepto de ideas, con un matiz y sentido
diferente a la filosofía anterior. Para la filosofía anterior el pensamiento
recaía directamente sobre las cosas. Para Descartes, el pensamiento recae sobre
las ideas, pues no sabemos si las cosas existen realmente (sabemos que tenemos
una idea del mundo, pero no sabemos si esa idea refleja una realidad). Las
ideas son actos mentales, que son de la misma manera producto de la mente; pero
no todas poseen la misma realidad, pues no todas poseen el mismo objetivo,
contenido, dependen de lo que expresen.
Hay tres tipos generales de ideas
para Descartes. Uno, las ideas adventicias, es decir, las
que parecen provenir de nuestra experiencia externa (ideas como árbol, colores,
ruidos), que no son seguras; dos, ideas facticias, que son aquellas
que construye la mente a partir de otras ideas (la idea de un caballo con alas,
o una clase de filosofía divertida), que son falsas. Y, por último, las
ideas innatas, las que no provienen de los sentidos, ni hemos
construido juntando elementos de otras diversas ideas; por ejemplo, la idea de
“pensamiento” o de “existencia”, que las encuentro en la percepción misma del
“pienso, luego existo”.
V -La existencia de Dios y del mundo.
Entre las ideas innatas, Descartes
descubre la idea de Infinito, que identifica con la de Dios. Como
consecuencia, de la existencia de la idea de Dios demuestra la
existencia de Dios. Utiliza dos argumentos para su demostración, el
argumento ontológico y el argumento basado en la causalidad aplicada a la idea
de Dios (la realidad objetiva de las ideas requiere una causa real
proporcionada; luego, la idea de un ser Infinito requiere una causa Infinita;
luego, ha sido causada en mí por un ser Infinito; por tanto, el ser Infinito
existe.
La existencia del mundo
es demostrada a partir de la existencia de Dios, señalando que, puesto que Dios
existe y es infinitamente bueno y veraz, no puede permitir que me engañe al
creer que el mundo existe, luego el mundo existe.
VI -La estructura de la realidad y las
tres sustancias.
Descartes
distingue tres ámbitos de la realidad. Uno, Dios o sustancia infinita; dos, el
yo o sustancia pensante; tres los cuerpos o sustancia extensa. Define
sustancia como algo que existe de tal modo que no necesita de ninguna
otra cosa para existir. Descartes hace esta distinción para afianzar la
autonomía del alma respecto de la materia. Descartes poseía una concepción
mecanicista y determinista del mundo de la materia, en el que no existía lugar
para la libertad. El alma, la libertad y todos los valores morales quedan
salvaguardados al ser presentados como sustancias diferentes, independientes de
la materia.
VII
– La matemática como modelo de saber
Las
matemáticas representan el modelo del método filosófico a seguir en el
racionalismo. El ideal del método deductivo racionalista sigue el método
matemático, esto es, se puede deducir el conocimiento de la realidad
sosteniéndonos en ideas y principios evidentes.
Además, hay
dos convicciones fundamentales
del racionalismo conectadas con el modelo matemático. Una, la convicción de que el ámbito de la razón,
del pensamiento, es necesario. Por ejemplo, los tres ángulos de un
triángulo valen necesariamente dos rectos, no puede ser de otra manera. Dos, la convicción de
que el pensamiento se corresponde exactamente con la realidad, esto
es, que el orden y conexión de las ideas es el mismo que el orden y conexión de
las cosas. Los racionalistas recurren a la idea de Dios para garantizar la
correspondencia entre el pensamiento y la realidad.
VIII.
Razón y libertad
La
motivación más importante de la filosofía racionalista no es el conocimiento
científico-teórico de la realidad, sino la preocupación por desarrollar una
vida plena basada en la razón que evite el mal. El mayor interés está conectado
con la
conducta moral y la reflexión ética.
Descartes
en la primera parte del Discurso del
método, señala que “sentía continuamente un deseo imperioso de aprender a
distinguir lo verdadero de lo falso, con el fin de ver claro en mis acciones y
caminar con seguridad en esta vida”. Descartes pretende que la libertad de las
personas se fundamente en la razón, ya que pensaba que hacer un uso racional de
la libertad era el camino para alcanzar la felicidad y la perfección humanas.
La motivación última es antropológica (por el ser humano) y ética.
Las pasiones.
Descartes
se refiere a las pasiones como aquellas
percepciones o sentimientos que hay en nosotros y que afectan al alma sin tener
su origen en ella. Su origen está en el cuerpo. Tres rasgos de las pasiones para Descartes son, uno, que son involuntarias, esto es que se escapan al
control del alma racional, pues no se originan en ella; dos, son inmediatas y, tres, no son siempre son
coherentes con la razón. De ahí, que hagan al alma esclava e
infeliz. Por tanto, el alma debe someter y ordenar las pasiones conforme manda
la razón. Para Descartes, el alma debe controlar racionalmente las pasiones a
través de juicios firmes conectados
con el conocimiento del bien y del mal, para conducir las acciones de la propia
vida.
El yo como pensamiento y libertad.
Con el
término “yo” Descartes expresa la naturaleza más íntima y propia del hombre.
Del yo poseemos un conocimiento directo, intuitivo, claro y distinto que se
manifiesta en el “yo pienso”. El yo está conectado con el entendimiento y con
la voluntad. Y la voluntad se caracteriza esencialmente por ser libre.
La libertad representa un
concepto clave en la filosofía de Descartes. Por un lado, la existencia de la
libertad es indudable, es evidente e innata. Por otro lado, la libertad es la
perfección fundamental del hombre. La libertad nos permite ser dueños de de la
naturaleza (conocerla) y de nuestras propias acciones (uno de los requisitos de
la libertad es la facultad de dudar, la duda es el motor de la filosofía de
Descartes).
La libertad
consiste en elegir lo que es propuesto por el entendimiento como bueno y
verdadero. El entendimiento es el que descubre el orden de lo real, procediendo
de un modo deductivo-matemático. La libertad consiste en que la voluntad
obedezca al entendimiento.
La felicidad
está conectada con la libertad y, por tanto, con dominio sobre las pasiones,
cuando la voluntad obedece al entendimiento. Cuando no existe ese dominio de
las pasiones, el alma se convierte en esclava de las pasiones y es infeliz
y desgraciada porque pierde la libertad.
No lo dudes be happy! a smile please.